jueves, 23 de diciembre de 2010

Todo siempre es nada.

Una estúpida, triste y aburrida tarde de Domingo, como siempre sin saber que hacer sabiendo que hay muchisimas cosas que hacer. pero aun así te ves incapaz de ello, porque tienes la cabeza en tu mundo, haces como que estudias, pero en realidad lo único que haces es darle vueltas a la cabeza sobre algo que es inútil. Inexplicable. Inmaduro. Patético. Pero a la vez, reconfortante. Impresionante. Maravilloso. Y sobre todo mágico. Mágico hasta tal punto de creer que es un sueño de esos que nunca se harán realidad. Pero este no, este es realidad, pura realidad. Una realidad inalcanzable para algunos, que sin embargo para otros, no. Lo tienen a la vuelta de la esquina. Y ni siquiera la aprovechan . Es más, la maltratan. Y solo se dan cuenta de lo que han tenido hasta que lo pierden, y justo en ese momento forman parte del grupo de las que nunca la podrán alcanzar... Pero que más da. Al menos la pudieron saborear un poquito. Y yo ya sé que no podré, porque tú nunca te fijaras en mí.

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